Campamento Gris
El último refugio organizado de la zona occidental y punto de partida de la expedición.
Los caminos todavía conservan sus nombres, pero ya no pertenecen a quienes los construyeron. Cada región guarda sus propias criaturas, materiales y fragmentos de una historia que alguien trató de borrar.
El asesinato del rey y de su primogénito precipitó la caída del reino. La reina desapareció y el segundo príncipe, conocido por sus excesos, heredó una Corona que pocos confiaban en verlo portar. Los caminos se llenaron de criminales y los asentamientos comenzaron a aislarse.
Con los años, la fauna comenzó a comportarse de un modo extraño: criaturas que nunca abandonaban su territorio aparecieron cerca de aldeas y rutas comerciales. Los supervivientes cuentan que antes las cosas no eran así. Hoy el antiguo reino es una colección de refugios separados por tierra hostil.
El mismo símbolo aparece en relatos, piedras olvidadas y sobre algunas criaturas de regiones muy distintas. Los supervivientes lo consideran una señal de corrupción, una insignia o una advertencia. Nadie parece ponerse de acuerdo sobre su significado.
La historia principal avanza mediante capítulos, cartas, hallazgos y escenas breves. Las conversaciones opcionales amplían el mundo, pero la información imprescindible nunca depende de encontrar un diálogo oculto.

El último refugio organizado de la zona occidental y punto de partida de la expedición.
Patios, archivos quebrados y estatuas de una ciudad que cayó antes que el reino.
Galerías de mineral vivo donde la oscuridad parece fabricada, no natural.
Pasos partidos y refugios sepultados bajo una escarcha que absorbe el sonido.
Una empalizada abandonada, cartas quemadas y un muelle sin viajeros.
Lagunas quietas y juncales donde cada ruido regresa con otra voz.
Una cordillera imposible levantada alrededor de restos demasiado grandes.
Caravanas, obeliscos enterrados y rutas que cambian con el viento.
Una extensión sin luna donde los fuegos clandestinos duran poco.
Raíces hambrientas, casas sobre pilotes y agua teñida de rojo.
Campos sin cosecha y galerías ocultas bajo la hierba seca.
Muelles torcidos, barcos varados y rumores sobre una huida por mar.
El lugar al que todos creen que escapó el príncipe. La ruta termina allí.
La primera región introduce la expedición de forma gradual: salteadores humanos, rastros de bestias, manadas contaminadas, depredadores especializados y, por último, una avanzadilla de orcos dirigida por un caudillo.
Combates, descanso, subjefe y jefe de región.
Humanos, bestias, monstruos, orcos y criaturas raras.
Algunos encuentros plantean más preguntas que respuestas.